jueves, 3 de mayo de 2012

CONCURSO DE ANTEPROYECTOS CASA DE LA MILITANCIA H.I.J.O.S

LA CASA DE LA MILITANCIA H.I.J.O.S. Las marcas de la cancha.





“Nunca hubiéramos llegado a concretar este proyecto sin el faro de nuestra historia siempre presente y


sin el ejemplo de tantos hombres y mujeres que marcaron la cancha dejando una huella imposible de borrar



Inauguración Casa de la Militancia.


Jornadas de la militancia, juventud y derechos humanos, 27 de Junio de 2011



El pabellón Delta, antiguo gimnasio de la ESMA, se refuncionaliza dando lugar a la Casa de la Militancia. Un espacio abierto a jóvenes militantes comprometidos en la construcción de una democracia cada vez más justa, recibiendo y continuando el legado de lucha de la generación que militó en los ´70. Brindando un lugar propicio para el trabajo colectivo, la organización, el compromiso, la lucha por un objetivo común, la alegría y la acción. Todas estas, cualidades esenciales que comparten el deporte en equipo y la militancia.



LA MILITANCIA Y LA ACCION LUDICA.




“De cualquier modo, queda establecido que el deseo de juego es fundamentalmente deseo de ser.


[…] En el acto deportivo mismo hay una componente apropiativa.


El deporte, en efecto es la libre transformación de un medio del mundo en elemento sustentador de la acción”



El ser y la nada, Jean-Paul Sartre.




Los escraches son una forma creativa de denuncia y concientización de una sociedad dormida,


creada por HIJOS ante la imposibilidad de obtener justicia desde las instituciones: “Si no hay justicia, hay escrache”.


HIJOS encara los temas más serios de una forma activa. Su compromiso lo expresa artística y ludicamente


de manera que los temas más desgarradores pueden enfrentarse para luego buscar


una vía de solución y justicia.



En el edificio, la estructura de hormigón del pabellón existente imprime en el espacio interior un rítmo rígido y


sistemático, eficiente y previsible. La geometría que da vida a los nuevos espacios de la


Casa de la Militancia refleja el espíritu lúdico y dinámico del juego, del compañerísmo y la alegría, y del compromiso


por nunca abandonar la lucha. Sistemática pero flexible, organizada pero desestructurada.


El proyecto retoma las marcas de la cancha del espacio central, “imposibles de borrar”, como un legado a seguir y


a continuar en un segundo tiempo de juego comprometido, de lucha dinámica, lúdica y creativa, organizada y pasional.


Este juego no deja de ser serio en ningún momento,


más bien todo lo contrario: el juego es acción y compromiso en el propio juego.



El juego colectivo a través del compromiso, el compañerismo y la solidaridad, es develador de una libertad en común,

de un logro realizado y obtenido entre todos y para todos.



“El juego, en efecto, libera la subjetividad.

¿Qué es el juego sino una actividad cuyo origen primero es el hombre,


cuyos principios pone el hombre mismo, y que no puede tener consecuencias


sino según los principios previamente puestos?


Desde que un hombre se capta como libre y quiere usar de su libertad,


cualquiera que fuere, por lo demás su angustia, su actividad es de juego.”



El ser y la nada, Jean-Paul Sartre


"El héroe verdadero de El Eternauta es un héroe colectivo, un grupo humano. Refleja así, aunque sin intención previa, mi sentir íntimo: el único héroe válido es el héroe en grupo’, nunca el héroe individual, el héroe solo”



Héctor Oesterheld, guionista y militante argentino desaparecido en 1977











En planta, las curvas tanto de los tabiques interiores como de las entradas de luz cenitales, se entrelazan unas sobre otras. Dinámicas y solidarias, se potencian y se proyectan con más fuerza sobre sí mismas, construyendo el espacio necesario para albergar el programa del edificio e iluminar el patio central. En este patio todo es luz y alegría: “Hace unos días pensábamos la gráfica por la semana de la memoria. Un compañero de H.I.J.O.S. nos dijo: nada de lágrimas, ni cintas negras. Recordamos con alegría.”

La nueva tabiquería trazará curvas libres y organizadas, según las necesidades del programa, incorporándo también en su lúdica trayectoria el rítmo de la extructura existente del edificio. Juntos generan un renovado espacio colectivo, potente y cálido, en donde cada pieza conserva su identidad y que juntas crean una nueva atmósfera, jóven, plural, vital y espontánea. El todo es más que la suma de sus partes.


LA CONSTRUCCION DE LA IDENTIDAD. La apropiación del espacio.




La agrupación se relaciona con el ex pabellón Delta de una manera particular y participativa, realizando


actividades creativas, muestras, conciertos, murgas, reuniones y debates, para aportar nuevas ideas y soluciones


a los distintos problemas que debemos afrontar como sociedad.


El espacio central habitualmente está decorado con banderines multicolores, muestras originales,


exposiciones y banderas. Estas manifestaciones son primeros pasos para lograr alcanzar la apropiación del espacio.


El objetivo de nuestra intervención es promover e intensificar la identificación de la agrupación HIJOS con el pabellón


y con el espacio público circundante. Apropiarse del pabellón, tomar como propio todo el predio de la Ex Esma,


es ocupar y recuperar los espacios entre todos los ciudadanos para que se transforme en un lugar público y


comunitario al servicio de la memoria y de los derechos humanos. Es restablecer nuestra identidad con el lugar.







ESPACIOS EXTERIORES Y EXPLANADA DE ACCESO. Integración y la disolución de límites.



En los espacios exteriores, las marcas de la cancha se nutren de tierra y color. Se agrupan unas con otras, solidarias, creando lugares naturales de esparcimiento y espacios protegidos para charlar y reflexionar bajo un árbol. Estas marcas, símbolo de un legado de lucha, son los elementos de transición entre el edificio y las calles perimetrales. El solado exterior vinculará las calles peatonales y vehiculares con las veredas y los senderos de acceso a cada edificio del conjunto, integrando todos los pabellones vecinos y desdibujando los límites de cada predio. La explanada de acceso es un espacio libre y democrático de reunión. Los árboles existentes sobre la explanada serán la marquesina principal y pórtico de acceso al edificio. Esta plaza funcionará como antesala de eventos y actividades que se desarrollen en el interior.

TRAZAR LOS PUENTES. La unión de dos generaciones de lucha.


Hoy depende de nosotros cruzar y fortalecer ese puente para continuar el camino marcado por tantos hombres y mujeres que dejaron sus vidas en esta lucha. Este puente es la vinculación de dos generaciones de argentinos en dos momentos de nuestra historia: la generación que resistió en los ’70 y que luchó por un país más justo para todos, y nuestra generación militante actual, que recibiendo un legado llevará hasta el final ese sueño compartido de lucha, justicia, memoria, resistencia y militancia “El que sueña solo, sólo sueña; el que sueña con otros hace la historia”.









DINAMICA DEL ESPACIO CENTRAL. EL PATIO COMO LUGAR DE REUNIÓN Y DEBATE.



De una atmósfera densa y oscura de la actual nave central del ex pabellón Delta proponemos una atmósfera de luz y claridad. Un gran patio cívico cubierto donde se puedan desarrollar exposiciones, eventos, muestras de esculturas e instalaciones, cine, teatro, reuniones y debates. Este patio será una prolongación del espacio público urbano: la calle, lugar de manifestación y acción en democracia. El ritmo original del edificio se verá reformulado por nuestra intervención utilizando la luz como material de construcción de un espacio que evoque la verdad. Este patio es un espacio colectivo, luminoso y abierto, un ámbito para promover y difundir la acción y la militancia, un lugar para despertar conciencias dormidas, un vientre para renacer como Pueblo.

El puente que une las dos alas del edificio, es la reconstrucción de los lazos sociales quebrados por el último genocidio. Unir las dos orillas, hacer que el edificio funcione en forma integral y fluida. El puente formará parte de la exposición permanente distribuída por todo el perímetro del patio central. Durante los actos, las celebraciones, las charlas, funciones de cine o recitales, el puente funcionará como punto de control de iluminación, sonido y video. Por debajo, correrán los paneles móviles necesarios para fraccionar el gran espacio central en dos salas. De esta manera, con un simple movimiento, obtenemos de una única gran sala, dos salas diferenciadas. Una orientada a realizar charlas y exposiciones temporales, la otra orientada a proyecciones de películas y actos de mediana envergadura. En todo momento se tendrá la sensación de un único gran espacio, aunque esten funcionando las salas por separado.

“No es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer y no ver el cordón umbilical que aparece a medida que todos los días nace una nueva Argentina a través de los jóvenes...

No se lamenten los viejos de que los recién venidos ocupen los primeros puestos de la fila; porque siempre es así: se gana con los nuevos.”



Arturo Jauretche

jueves, 26 de abril de 2012

CONCURSO DE IDEAS TECNOPOLIS



La ciencia es la expresión de una necesidad inherente al ser humano y, en todo caso, está ligada a la función superior de su naturaleza inteligente: la capacidad de crear. René Favaloro.


¿Cuándo fue la última vez que los argentinos creímos seriamente en nosotros mismos, que nuestros proyectos podían ser parte de proyectos colectivos concretos?

Tecnópolis es una oportunidad extraordinaria para recuperar la confianza en nuestras posibilidades, en la industria argentina, en lo que somos capaces de hacer nosotros los argentinos.



Un gran laboratorio a puertas abiertas, donde participar del desarrollo de las tecnologías, de las maquinarias para fabricar nuestros propios medicamentos, vacunas, alimentos, automóviles… creando así, miles de nuevos puestos de trabajo: Made in Argentina llegando a los países del mundo.



Un espacio de reflexión sobre nuestra capacidad de agregar valor a los productos de nuestro suelo a través de la tecnología y la industria, interactuando y abriendo el paradigma del modelo agro-exportador históricamente vigente, tendiente a revertir las décadas en las cuales nuestros científicos emigraban a los países más industrializados para poner en práctica sus conocimientos.


Mientras que muchos de los países centrales entienden a la tecnología como un instrumento para invadir territorios, enfrentar sociedades; en nuestro país otra es la oferta: formar parte de un proyecto colectivo en la tierra de origen, un proyecto orientado a la obtención de productos industrializados más accesibles y de calidad. Oferta que abrirá las puertas a aquellos que se fueron y que permitirá a los nuevos científicos permanecer en la Argentina.







Crear urbanidad con la propia tecnología: “Sacar la ciencia a la calle” Adrián Paenza.


El ícono emblema urbano de Tecnópolis será un paisaje, donde la tecnología crecerá naturalmente. Un suelo fértil para la innovación tecnológica, científica y artística en la Argentina.


Reunirá la tradición agrícola y ganadera con la proyección de cultivar nuestra propia tecnología para que crezca sana y fuerte en nuestro suelo.


Veinte células interconectadas en el terreno verde del biopaisaje manifiestan las veinte décadas de nuestra historia argentina, el Bicentenario de la patria. Con nuestros altibajos, turbulencias, logros y decepciones, búsqueda y encuentro de nuestro propio camino como Nación.


Dentro del paisaje, dos de esas células se hunden en la tierra porque representan: La conquista del desierto en 1879, con la gran matanza de miles de aborígenes, dueños históricos de la tierra y el golpe militar de 1976, con un saldo de 30.000 desaparecidos y 649 combatientes por Malvinas. Dos grandes vacíos en nuestra historia, dos momentos para no olvidar y nunca repetir.
En estos vacíos se proponen un auditorio natural al aire libre, y un espejo de agua que se integra al ecosistema construido, reflejando ambos, la intención de una memoria activa.


La célula número 21, irrumpe en la esquina de acceso al Parque Tecnópolis y nos proyecta al nuevo siglo, de la cual crecerá el árbol de la Ciencia simbolizado por nuestro árbol nacional: el Ceibo. Un futuro de ciencia, naturaleza y vida.

Sobre las ondulaciones emergen los aerogeneradores, visibles a la distancia como flores que brotan de la tierra, cuando la energía eólica es sin lugar a dudas, la fuente de energía menos contaminante. Nos recuerdan cómo el movimiento de las aspas hace funcionar la maquinaria de los molinos, la industria.


La tecnología no debe ser un factor de división social, entre los que gozan de ella y los que no. El Estado debe ser el garante del acceso a la misma desde todos los sectores sociales, con las mismas posibilidades de desarrollo.


Así imaginamos este espacio democrático, de libre acceso, sin jerarquías, en constante cambio, vivo, múltiple y dinámico, con acceso por todo el perímetro, por múltiples senderos. Una vez dentro, cada visitante vivirá a su manera el lugar, creará su propio camino, hará sus recortes de paisaje, elegirá su lugar de estar bajo una sombra…


Donde el juego será el móvil de aprendizaje, acerca de la importancia de la ciencia y la tecnología en el progreso de las sociedades: chicos corriendo, saltando, jugando al aire libre en este espacio democrático de comunicación y encuentro público.









Biotecnología, en la cual somos pioneros en Latinoamérica.

Este mundo creado por la imaginación del hombre será un biopaisaje tecnológico, un experimento: en donde la tecnología y la ciencia operen en la misma dirección que la vida, las necesidades de los hombres y el medio ambiente, con fines pacíficos.



Este nuevo paisaje, a la vez familiar, se genera a partir de un terreno ondulado que emerge, renace, brota, conformado por rellenos reciclados protegidos por una malla de tierra fértil y césped.


El diseño del perfil en corte de estas ondulaciones remite a los ciclos de diagramas de ADN mientras que en planta se organiza en forma de células interrelacionadas, con mutaciones y variaciones de alturas y profundidades.





“Yo soy investigador, pero soy un ciudadano y un hombre político, tengo ideas y opino sobre la realidad que me rodea. Y la verdad es que la biología ha tenido mucho que ver con la realidad económica y social, del mundo y de nuestro país. Gracias al conocimiento de la estructura y manejo del ADN, no solamente se ha revolucionado la industria agropecuaria, el campo, las plantas transgénicas, la fabricación de medicamentos y vacunas. En nuestro país en particular, el tema de la soja también es una consecuencia del conocimiento de la ingeniería genética. En ese terreno hay una influencia grandísima de la ciencia en la sociedad y en la economía. Y ni qué hablar en lo que se refiere a relaciones sociales y los problemas de los Derechos Humanos, cuando el uso de la tecnología del ADN permite identificar relaciones biológicas, o sea, saber quién es hijo de qué madre y qué padre, y quién es nieto de qué abuela, cuando faltan los padres. La biología hoy puede distinguir entre un hijo adoptado y un hijo apropiado, de una manera muy certera. No es un tema de conocer la verdad individual, sino que la sociedad, como colectivo, tiene que conocer para poder avanzar.” Alberto Kornblihtt (Docente, investigador del CONICET y profesor en la UBA)



De noche, los aerogeneradores cobrarán color, vida, verdaderas pantallas donde se proyectarán imágenes representativas de las ciencias, personalidades, inventos revolucionarios, banderas de los países latinoamericanos... Se proyectarán valores.

Presentes en este paisaje, la tierra que emerge, el agua y el aire; el cuarto elemento, el fuego, representa en sí mismo el cambio: un territorio al sur de la ciudad, que cargado de un pasado de carapintadas, se resignifica a partir de este espacio democrático, múltiple y vivo.

El ícono emblema de la tecnópolis demostrará una vez más que sí somos capaces.


“Estoy convencido de que a esta sociedad consumista, cegada por el mercado, la sucederá otra que se caracterizará por el hecho trascendente de que no dejará de lado la justicia social y la solidaridad (…) Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías.” René Favaloro (Buenos Aires, Congreso de Bioingeniería 1999)



Atilio Pentimalli, Ana Laura Arlia, Matías Lien Benitez, Lucía Vidal, Ricardo Bodini