miércoles, 2 de noviembre de 2011

FORO DE LAS ARTES




















Proyecto y dirección de obra: Arq. Claudio Vekstein, Arq. Marta Tello

Equipo de proyecto: Arq. Atilio Pentimalli, Arq. Mariana Pons, Ana Laura Arlia

Fotografías: Arq. Kulekdjian - Moris.

lunes, 17 de octubre de 2011

CONCURSO NACIONAL DE ANTEPROYECTOS ESPACIO PARA LA MEMORIA (EX ESMA) MENCION




Todo está cargado en la memoria,


arma de la vida y de la historia.



La memoria estalla hasta vencer


a los pueblos que la aplastan


y que no la dejan ser


libre como el viento.




La Memoria, León Gieco.



Comprendemos que la búsqueda del nuevo Espacio para la Memoria es la transmisión de la memoria a un pueblo. Creemos que debe realizarse en forma íntima, paciente y dedicada, como lo hicieron las Madres de Plaza de Mayo, como trasmite alimento, defensas, emociones y amor una madre a un hijo en su vientre. La memoria se va construyendo pacientemente a través de la verdad y de la justicia. Una vez transferida genera conciencia colectiva de lo ocurrido y un compromiso del pueblo en defenderla y mantenerla activa. A la vez, la memoria funciona como mecanismo de alarma cada vez que algo similar comience a suceder en el presente, generando las bases para que nunca más vuelva a ocurrir un genocidio en la Argentina.



Dentro del Casino de oficiales de la ESMA, durante la última dictadura militar, se gestó la muerte y el terror. Queda como testimonio su arquitectura y su atmósfera inalteradas. Como espejo y contrapunto a la vez, en el edificio de las cuatro columnas, hoy Espacio para la Memoria, se gestará la vida, el renacer como sociedad y como pueblo.



Envolvente y paneles. Vientre materno.



“Recuperar el pasado para iluminar el presente y construir el futuro”



La cáscara de la gran sala está configurada para evidenciar las diferentes entradas de luz. Desde el techo, tomamos la geometría de las cabriadas existentes para “derramar” la luz hacia el interior de la muestra, mientras que sobre el contrafrente diseñamos un sistema de paneles-parasol que sirve tanto a la muestra como al control de la iluminación en diferentes sectores de la sala. Esto nos permitirá controlar la entrada de luz para proyecciones de imágenes o videos o para generar distintos climas en la muestra. Por otro lado estos paneles tendrán grabados en la cara exterior una imagen general que sólo será posible recomponer desde la Plaza de los Derechos Humanos, será la imagen del pueblo argentino en la calle, manifestándose y reclamando por sus Derechos.



El conjunto de los paneles está pensado para ser visto a diferentes escalas y en diferentes ángulos y puntos de vista. Algunas imágenes significativas toman varios de estos paneles buscando la complicidad del visitante en recomponer la imagen total desde la rampa de la memoria o desde el balconeo del primer piso. Así se lo incorpora íntimamente en la reconstrucción de la historia. Reconstruir la historia implica rearmar los fragmentos del pasado pero desde un presente, proyectándolo hacia un porvenir que nos ayude a crecer como Pueblo.





Los desaparecidos que se buscan


con el color de sus nacimientos.



La memoria, León Gieco









Gran sala principal de exposición permanente.


El espacio de la sala permanente no está pensado como un espacio estático sino todo lo contrario. Es una sala dinámica, donde se puede vivir el lugar a través de la rampa de la memoria, que asciende hacia la luz, hacia la verdad. Los paneles que componen la muestra están contenidos y ordenados bajo ella organizando la totalidad de la sala y generando distintos sectores con diferentes escalas de exposición. El visitante podrá transitar la muestra libremente entre los paneles, eligiendo los recorridos y buscando los lugares particulares e íntimos que le permitan tomar conciencia de lo ocurrido. Creemos que la reconstrucción de la Historia nunca termina y que la sala debe ser sensible a los giros de la misma: nuevos descubrimientos, nuevas piezas del rompecabezas que día a día estamos ensamblando como sociedad: nuevos juicios a represores, nuevos fallos judiciales, nuevas pruebas y testimonios aportados, la recuperación de la identidad de los nietos… Toda esta nueva información podrá ser sumada a la sala, a la rampa, a sus paneles, y también a las paredes que la contienen. Las variables de diseño de la exposición se abren y multiplican en, bajo y rodeando la rampa de la memoria, aportando flexibilidad e innovación constante a la muestra. La Historia es dinámica y la estamos construyendo y reconstruyendo en el presente para orientar nuestro porvenir como país, pionero en Latinoamérica en develar la verdad oculta durante tanto tiempo. Rampa de la Memoria. Reconocer al otro. Ascender hacia la luz: la verdad


Cuando a nosotros (Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas) nos hablaron de un museo pensamos: “¿Un Museo? ¿Cómo vamos a hacer un Museo?” Nos parecía algo retrógrado, ¿cómo nuestro problema iba a estar en un Museo? Pero bueno, igual fuimos y ahí nos encontramos con una propuesta de algo que nosotros nunca habíamos pensado que podía llegar a ser un Museo. Y bueno... cambiamos nuestra opinión. Porque para nosotros un Museo era una cosa estática, donde había salas donde se colgaban cosas, como era el Museo de Historia Argentina o Histórico Nacional, no sé cómo se llama; dónde hay objetos puestos ahí con una leyendita y punto.” (Mabel Penette de Gutiérrez, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas)


Una rampa de traza ágil y dinámica, serpentea el gran espacio interior, “libre como el viento”. Es la encargada de organizar los diferentes sectores de la muestra y la de contener los paneles y mesadas de exposición. Al recorrer la rampa de la memoria, veremos otros visitantes transitarla, haciendo el mismo camino que nosotros y a la vez buscando sus particularidades, deteniéndose en distintos lugares, captando diferentes puntos de vista de la muestra. Desde este punto nos interesa entender la relación con el otro, el reconocimiento del otro dentro de un mismo ámbito, transitando de diferentes formas el mismo camino, trabajando juntos para construir un país en Democracia. De esta forma, podemos vivir libremente el espacio aéreo de la gran sala, descubrir desde el aire nuevos aspectos de la muestra, nuevas escalas, recomponiendo nuevas imágenes, para luego llegar a la Verdad, al documento, al lugar donde se encuentra almacenada La Memoria: La Biblioteca, con sus salas abiertas al espacio central, viviéndolo, “convidando memoria” a todo el Pueblo Argentino. Allí estarán los documentos y las publicaciones que dan cuenta de la historia del terrorismo de estado en la Argentina, sus causas, sus síntomas y sus características, para poder tomar conciencia sobre la historia argentina y latinoamericana, sobre la relación con el otro.

También allí estarán los libros que durante el último proceso militar fueron prohibidos, quemados, perseguidos… allí estará nuevamente la punta del ovillo para que entre todos sigamos reconstruyendo la trama histórica, oculta durante tantos años










“La verdad está en las entrañas mías” Entrevista a Madre de plaza de mayo


El ritmo original del edificio se ve reformulado por nuestra intervención utilizando la luz como material de construcción de un espacio que evoque la verdad. Este espacio central y protagónico se transforma en las entrañas del edificio, su lugar más íntimo y real, el espacio propicio para dar a luz, para transmitir memoria. Un vientre para renacer como Pueblo.


Esto es el renacer de una vida, que resignifica muchísimas vidas que hemos perdido.” “Estamos renaciendo… y yo que creí estar muerta, también vuelvo a tener esperanzas”. Elsa Oesterheld (viuda de Héctor Oesterheld, escritor del Eternauta)


“No hay memoria sin transmisión” Transmitir un legado, como la íntima entrega de alimento, amor y vida de una madre a un hijo en su vientre. La geometría en planta de la rampa de la es el renacer y la transmisión de la memoria; conecta al visitante con la biblioteca y las salas de preservación, lugar de resguardo y protección de la memoria. Estos espacios se abren a la gran sala y participan de su actividad. De esta manera el visitante puede recorrer la planta alta del edificio como la continuación y complemento de la muestra. El edificio trabajará así en todo su conjunto en la tarea brindar memoria y generar conciencia de lo ocurrido.


“¿Nacieron esos nietos? ¿No nacieron? ¿Dónde están esos bebés? (Madre de plaza de mayo 1976)


Sobre la plataforma curva de la rampa de la memoria se colocarán pantallas táctiles y proyecciones digitales con imágenes y testimonios actuales y futuros de la recuperación de la vida, del origen, de la identidad de nuestros nietos, la recuperación de tierras que históricamente pertenecieron a nuestros pueblos aborígenes, su reencuentro con la Madre Tierra.


Ser abuelas duplica la maternidad, pero


desde su aparición se propusieron dar a luz a nietas


y nietos, concebidos en el vientre original de sus


hijas, escamoteados por la maldad de quienes


creyeron que eran dioses paganos que podían


repartir a su arbitrio la vida y la muerte.


No hay parto sin dolor y recuperar la verdadera identidad es


como volver a nacer, con los dolores de la madre y


del bebé al mismo tiempo en la misma persona. A


la vez, ese sufrimiento forja la vida


J.M. Pasquini Durán. Abuelas de Plaza de Mayo, Fotografía de 30 años de lucha, prólogo.


Así se produce el renacer de las vidas desaparecidas durante la historia del terrorismo de estado en la Argentina, ahora presentes en las figuras, cuerpos, mentes y voluntades de todos nosotros. A su vez, nuevos polos de compromiso y memoria para futuras generaciones por nacer.





Atilio Pentimalli, Enrico Santilli, Cynthia Prevot, Patricia Pilarsides, Matias Lien Benítez, Sebastián Ducros.

sábado, 27 de agosto de 2011

BANCO BANDONEON - PREMIO CASA FOA 2011 - CENTRO METROPOLITANO DE DISEÑO (CMD)


Comercializa ARQUIMADERA (Buenos Aires Design)










Lastima, bandoneón,
mi corazon
tu ronca maldición maleva...
Tu lágrima de ron
me lleva
hasta el hondo bajo fondo
donde el barro se subleva.

...

Cerrame el ventanal
que arrastra el sol
su lento caracol de sueño,
¿no ves que vengo de un país
que está de olvido, siempre gris,
tras el alcohol?...



La última curda, Anibal Troilo - Cátulo Castillo



FOLLETO
Autores: Atilio Pentimalli - Ana Laura Arlia
Colaboradores: Mariana P. Pons - Matías Lien Benitez - Julia Dalotto
Diseño Gráfico: Carolina Spinetto http://www.burtonspinetto.com/

jueves, 7 de julio de 2011

miércoles, 15 de junio de 2011

CONCURSO NACIONAL HITOS ECUMÉNICOS Y CENTRO DE VISITANTES PARQUE ARQUEOLÓGICO COLOMICHICÓ NEUQUÉN - MENCIÓN


"Tanto vivir entre piedras


yo creí que conversban


voces no he sentido nunca


pero el alma no me engaña.


Algún algo han de tener


aunque parezcan calladas


temblor, sombra o que se yo...


Igual que si conversaran.


Ojalá algún día pudiera vivir así,


sin palabras.


(...)".


"El árbol, el río, el hombre". Julio Cortázar (en voz de Atahualpa Yupanqui)

"Para el que mira sin ver, la tierra es tierra no más (...)".


Atahualpa Yupanqui.




Para nuestros antepasados aborígenes, la tierra es un espacio sagrado obtenido como herencia. Sobre el mismo suelo, han nacido generaciones y generaciones que continuarán respetándola como legado y lugar donde desenvolver su cultura.




El arte rupestre es inseparable de la relación entre nuestros antepasados con la tierra, es la representación de su mirada sobre la naturaleza, sobre el mundo que los rodeaba y como se relacionaban con el mismo. Tierra y hombre no pueden ser separados, sino más bien definidos uno a partir del otro.

Las piedras grabadas, son el testimonio con el que contamos para comprender esa íntima relación, son los huesos de la tierra, son fósiles que dan cuenta de una historia no conocida ni difundida hasta el momento, pero conservada intacta en cada roca.


Piñón, fruto del Pehuén.


El nombre Pehuenches, es de origen araucano. Significa gente de los piñones o gente de los pinares (pehuén: pino, piñón; y che: gente). El Pehuén (o Araucaria) es considerado un árbol sagrado, al cual le brindan su agradecimiento y le atribuyen su existencia como pueblo, ya que su fruto, el piñón, es una de las principales fuentes de alimento de la comunidad.



"los hilos sumergidos de la espina,


hacen de tu alambrada cabellera


un pabellón de sombras minerales.


(...)".





"Oda a la Araucaria", Pablo Neruda.



El árbol que esparcirá sus frutos, será el punto de referencia para cada paisaje. Marcará el acceso a cada hito natural y agrupará a los estacionamientos junto con un pequeño conjunto de bancos y plataformas donde realizar una primera parada o esperar a la nueva reunión del grupo con que se esté realizando la visita.

Acercarse al Centro de Visitas de Colomichicó, es viajar hacia el interior de la tierra, para establecer contacto directo con nuestros antepasados. Este aprendizaje y este encuentro con nuestro arte rupestre, tendrán lugar en un ámbito retirado, pacífico, silencioso, donde las voces de nuestros antepasados nos susurren sus secretos y su sabiduría, donde la tierra pueda ser escuchada. Un lugar donde establecer comunión con nuestra tierra y su legado.
Crear identidad sobre el paisaje neuquino, implica cargarla de significados, poniendo al descubierto, todo aquello que forma parte de su esencia, de su génesis, de aquella primera definición que nuestros antepasados le dieron. Es crear un imaginario, proponer visiones y develar alguna de sus posibilidades expresivas. Foto tomada durante el montaje del pabellón argentino en Frankfurt.
El proyecto inserta elementos que forman parte de la conformación material y geométrica de la tierra misma. Toma rasgos inscriptos en la génesis de la tierra neuquina que ya fueron sintetizados hasta el límite de lo geométrico por el arte rupestre. Las tramas geométricas contienen las formas del paisaje, la tierra y sus frutos. Nuestra intervención, genera urbanidad, pero respetando y resaltando la naturaleza circundante, estableciendo escenarios que faciliten la deseada interrelación del hombre con la misma, y a partir de ésta, el continuo nacer y renacer del propio paisaje: tierra nueva. El edificio, concentra bajo un único techo las réplicas de las piedras talladas, comportándose como una nueva roca encargada de preservar y perpetuar nuestra cultura originaria. “... Para los primitivos, los minerales (sobre todo las piedras y las rocas) son algo muy distinto que para nosotros. Según los indígenas (...), los animales y las plantas mueren, pero no las piedras. Éstas son para la tierra lo que los huesos son para el cuerpo.”("El alma primitiva". Lucien Lévy-Bruhl.). El Centro de Interpretación, es el espacio donde aguzar nuestros oídos y que los susurros de las rocas dejen de ser silencio, es el lugar donde comprender el pasado, y mirar hacia el futuro, es nuevo fósil para las generaciones venideras.
Los parasoles perimetrales del edificio dibujan como única fachada, líneas paralelas de luz y sombra. La cubierta nos trae imágenes de las antiguas tolderías aborígenes. El Centro de Visitas, busca solidarizarse con el presente de los herederos de las culturas pehuenches y mapuches a través de la ubicación de su patio. El desplazamiento del patio del centro de la planta, representa la situación de los pueblos originarios. Este corrimiento, este "estar fuera de su lugar", es el gran drama del aborigen desgarrado de su tierra.






“Al árbol ya cortado, no lo claves en tierra,


Porque su copa seca no engañará a los pájaros.


Al río que discurre, no le levantes diques,


Que allá en el aire libre cabalgarán las nubes.


Al hombre desterrado, no le hables de su casa,


La verdadera patria cara la está pagando.


El árbol ya cortado, el río que discurre y el hombre desterrado


Caro lo están pagando.”




“El árbol, el río, el hombre, Julio Cortázar (voz de Atahualpa Yupanqui)








HITOS ECUMÉNICOS


"(...)


se abrió


como una rosa de madera


el colosal puñado


de tu puño,


y dejó


sobre


la mojada tierra


los piñones:


(...)".



Pablo Neruda.







Los miradores son sutiles plazas de tierra que emergen del propio suelo, son espacios de encuentro con la naturaleza, con los otros y con uno mismo; son los lugares desde donde la mirada estética recoge la esencia de los hitos naturales observados, los culturaliza y los convierte en paisaje. No buscan un encuadre acotado ni específico de la naturaleza, sino que generan el ámbito para que cada individuo haga su propio recorte, no fuerzan la dirección de la mirada, por el contrario, proponen diversificarla, enriquecerla y descubrirla constantemente, no reclaman la admiración de la observación distante, sino que proponen un lugar más libre, de reunión, comunión y acercamiento con el paisaje. La intervención incorpora la escala humana a lo inconmensurable de la naturaleza, establece un nuevo escenario desde donde entenderla, escucharla y acompañarla, desde donde caminar a su lado. De esta manera el paisaje se asoma como algo accesible, como lo que era para nuestros antepasados, una fuente de sabiduría. El hito es el paisaje neuquino, y los paradores son su plataforma para disfrutarlos.









Aunque la pieza es la misma, la organización de la trama no es igual en cada mirador. Lo esencial de cada hito natural es recogido, para generar la trama de cada sitio. Así, cada mirador es reflejo sutil del hito natural al cual le toca servir. Cada uno de estos paradores aprehende la esencia del hito en que está emplazado, reflejándolo, para luego volverse su auxiliar, su ayudante, su colaborador, el nexo que permita acercar al hombre con el paisaje.








Los paradores están formados y contenidos por la tierra, surgen de la propia naturaleza y de su lógica. Se materializan a partir de la repetición de una misma pieza de tierra consolidada, que toma como geometría la del piñón. El fruto caído del Pehuén, vuelve al suelo que le dió vida, y su estallido da forma a las distintas postas. Algunas veces los paradores nos llevan hasta el punto éxtasis del paisaje (Cañón de los Cóndores, Cerro Huaraco), o nos plantean otra alternativa más aérea de visuales (Lagunas de Epulafquen). Pero otras veces nos acompañan y nos orientan en la búsqueda del hito abandonándonos gradualmente en el camino para no interferir con él (Camino a Butalon, Los Bolillos, Cascada La Fragua). Construir con la misma tierra y con su íntima geometría, es construir paisaje del paisaje mismo, es descubrir un sentido oculto de nuestro suelo y hacer nacer una identidad de la tierra concebida de la misma tierra. Es hablar el mismo lenguaje de la tierra, el lenguaje de la esencia.
















Resultados: http://www.youtube.com/watch?v=XsdfoB5Vipk

Atilio Pentimalli, Ana Laura Arlía, Matías Lien Benitez, Dana Saez, Julia Dalotto.